Archivo de la categoría: De la Mitología Moderna

Tuiteame ésta

 

El amor es como el pájaro del twitter*, nos deja sin aliento (hasta ponernos azules y somos novatos en él)1 por solo 48 horas

Al inicio nos damos “registrar”, luego nos damos “seguir”

pero somos hackeados y terminamos solos (se acaba el amor/fuera del mundo virtual no tenemos amigos)

¡Ten cuidado! Y cuidense esos que le dan “like” a las sonrisas plásticas, esas son siempre golpes toscos de hipocresía (directos como los #hashtags) 2

¡Y es así como amamos

Así consumimos
Y es así sembramos 3 [la idea del consumismo]
Así ordenamos [a que sean consumistas]

Estrofa 2
El amor es hijo del consumismo
Él querrá siempre, siempre más opciones
Usted quisiera, quisiera esos sentimientos de calidad dudosa que pueden ser robados y se venden de contrabando 4
La oferta y la demanda son las únicas leyes

¡Ten cuidado!
—Pero yo ya conozco los peligros, yo he conservado mi recibo (yo le atraigo a esa persona) 5 y si hace falta yo voy y hago que me lo cambien (como si el amor se tratara de un producto)

¡Ten cuidado!
—Y si hace falta yo me vengo, a ese pájaro del mal (el amor/ el twitter) yo lo meto en una jaula y hago que cante para mí (chantajeo al amor/ twitter)

Coda
Un día tú compras, un día tu amas
Un día tu desechas, pero un día pagas
Un día tu verás, nos amaremos unos a otros, pero antes de eso todos moriremos como ratas.

Anotaciones:

*El inicio de la canción el amor es como el pájaro del twitter, hace referencia lo que el compositor Bizet dice en Carmen, el amor es como un pájaro rebelde.

1 .-Etrê bleu es un triple juego de palabras
a) estar enamorado
b) estar azul (como el color que identifica al twitter)
c) ser novato en algo (être un bleu), ya que el color azul guarda relación con la inexperiencia

2.-Coups d’hashtag suena como coups de hache (golpe tosco) al que se le agrega -tag para que suene como la palabra hashtag, esas frases claves que se utilizan para generar tendencia sobre algún tema en twitter.

3.- Comme ça qu’on s’aime es y así amamos, pero también suena a comme ça qu’on sème que significa sembrar. Por su parte comme ça consomme es así consumimos, pero también comme ça comsome significa ordenar a alguien a que haga algo.

4.- Tombés du camion, se le dice a los objetos que se caen de los camiones transportadores y cuya calidad es dudosa; también pueden ser objetos robados de almacenes u obtenidos de requisas policiales.

5.- J’ai gardé mon ticket es yo guardé mi ticket (por el contexto de la canción se refiere a un ticket de un producto y no tanto a un recibo de tren). Tambien j’ai un ticket avec significa atraerle a alguien.

6.-Faire chanter quelqu’un significa hacer que alguien page por el silencio que guardamos (chantajear).

La animación estuvo a cargo de  Sylvain Chomet, animador de Les triplettes de Belleville.

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Las vidas (y las muertes) lloradas

Geroge Lamontagne III, diseño de la perspectiva de un drone para proyecto de simulador militar de disparo en primera persona (2011).

George Lamontagne III, diseño de la perspectiva de un drone para proyecto de simulador militar de disparo en primera persona (2011).

¿Podría ponernos algunos ejemplos que demuestren el modo en que un gobierno convence a la población para que desee la muerte del enemigo?

La justificación por la que merece la pena matar sólo puede ser entendida en el contexto particular de una nación concreta. Por ejemplo, cuando los periodistas estadounidenses empezaron a decir que el Islam era una sociedad ‘pre-moderna’ y que su población aún no había alcanzado la modernidad, en verdad estaban diciendo que esas sociedades no se ajustaban a las ideas de persona-humana que nosotros habíamos alcanzado gracias a la modernidad. Por tanto, esas poblaciones aún no habían logrado la condición de ‘ser humano’ que nosotros sí tenemos. En otras palabras, la destrucción de esas sociedades no era otra cosa que la destrucción de pre-humanos. Del mismo modo, si la sociedad es intrínsecamente militar y si entendemos que los cuerpos de sus integrantes son simplemente máquinas militares, al aniquilarlos no estaremos matando a seres humanos, sino destruyendo unos objetos que tienen el mismo valor que los tanques y los cañones.

La entrevista a Judith Butler, acá.

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Propagandas eran las de antes

Colliers Magazine, 13 de Febrero de 1943.

Colliers Magazine, 13 de Febrero de 1943.

UN GRAN HONOR PARA SU HIJA

Los nazis nos ven como una nación degenerada. Pero tienen un gran respeto por nuestros logros. Y, si ganan, podrían decidir que tenemos algo en nuestra sangre que pueden usar en la construcción de su raza superior.
Ya que ellos, estos Nazis, son grandes creyentes en la eugenesia. Tienen gran preferencia por la crianza selectiva.
A usted lo podrán hacer a un lado, para hacer alguna tarea ignominiosa, como lavar las veredas o barrer las calles. Pero a su hija…bueno, si ella es joven y sana y fuerte, un Gaileiter [N. del T.: gobernador provincial del Reich] con un ojo para la belleza podría decidir que ella es un espécimen perfecto para uno de sus campos experimentales.
Un gran honor para su hija…
¿Parece esta una historia salida del campo de lo fantástico? No lo es. Está sucediendo ahora mismo a través de toda Europa. El último experimento de los Nazis victoriosos ha consistido en embarcar chicas austríacas y húngaras hacia los países del norte. El resultado de estas uniones…no bendecidas, por supuesto, por el matrimonio…no serán conocidas por algún tiempo. Pero los Nazis, hay que admitirlo, no están por encima de las innovaciones.
Dentro de dos, tres, cuatro, cinco años ellos podrían embarcar chicas americanas hacia algún lejano rincón de la Tierra…podrían seleccionar a su hija…si usted se relaja, si usted fracasa en hacer su parte ahora. Si usted dice, “No puede pasar acá. No podemos perder”.
No, no podemos perder. No nos lo podemos permitir. No debemos. De otra manera todo los terrores, toda la degradación, toda la miseria y el sufrimiento que han sido arrojadas sobre Europa serán arrojadas sobre nosotros. Nosotros, de todas las personas, no podremos escapar. Seremos los elegidos…seremos los selectos…en el orden Nazi de las cosas.
Nosotros que recién habíamos empezado a ganar. Nosotros que nos arriesgamos a dormirnos en los laureles, considerando nuestro trabajo hecho.
Este no es tiempo para relajarse. Este es tiempo…el tiempo oportuno…de hacer todo lo posible para terminar con estar guerra pronto.
Nosotros debemos estar a la altura de la tarea.

AMERICAN LOCOMOTIVE – 30 Church Street, N. Y. – Fabricantes de tanques – Transportes de armas – Artillería del Ejército y la Marina – Locomotoras a vapor y a diésel.

Fuente: Retronaut

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Breve ensayo sobre la inexistencia del fútbol

¡El Che vive!, Jorge Alderete (2013). Pequeño Editor.

¡El Che vive!, Jorge Alderete (2013). Pequeño Editor.

En un breve relato de Bustos Domecq (“Esse est percipi”), el personaje se dejaba caer en las oficinas de la calle Pasteur donde atendía un amigo – en esos términos de amistad tan extrañas que tejen Borges y Bioy -, que parecía lo que hoy llamaríamos un dueño multimediático. Bustos Domecq estaba perplejo: había estado en Núñez y el Estadio de River no aparecía por ningún lado. La respuesta es terminante: “no existe”. Ante la redoblada perplejidad de Bustos-Domecq ante tal afirmación, recita como letanía la formación de los jugadores de su equipo favorito. “Ninguno existe”, es la respuesta. El desagradable dueño multimedial le explica con desgano que el último partido había sido en 1937 – unos 32 años antes de la publicación del relato -; a partir de entonces todo había sido y era una farsa: equipos, jugadores, resultados. Era más fácil así, menos variables a manejar, más control del juego y de su efecto. Como demostración, en un momento entra servilmente el relator estrella. Bustos Domecq, que no deja de sorprenderse, ve cómo el dueño maltrata al relator y le ordena el resultado del próximo partido. La heroicidad del juego y sus intérpretes se desmorona frente a los ojos aniñados del involuntario cronista. Todo sentir había sido imaginado, pero el sentir de lo real se había acabado y sólo quedaba su eco en el éter.

Claro, este relato no conserva del todo bien su efecto en tiempos televisivos, la cosa tiene más sentido cuando la radio o la presencia eran las únicas formas de saber qué pasaba en el juego. Pero no está mal la pregunta: ¿sigue existiendo el fútbol en la era de la imagen? El efecto de transparencia que conserva la imagen hace difícil que uno pueda creerlo, pero si hay gente que asegura que el alunizaje fue todo una reenactment de algo que nunca existió, entonces bien podría haber una pequeña, secreta y siniestra liga pagando a extras a hacer de jugadores una vez o dos a la semana. Pero eso ya no basta, ahora deben ser jugadores tiempo completo: se entrenan, aparecen en programas de televisión y radio, salen en las revistas, se casan y tienen hijos como jugadores. Pero va más allá: hay que vender emoción, no ya juego, sino pasión como efecto natural del juego. Entonces aparecen los hinchas, y sobran los primeros planos antes que las jugadas, incluso la del referí y los linesman. Los DT son incluso más buscados que los jugadores. Personajes grises, de dudoso devenir futbolístico, siempre atados a los caprichos personales, propios o ajenos. Los dueños de los clubes, los barrabravas, las conexiones políticas, las intrigas, los oscuros negocios financieros, los sponsors, los publicistas y las publicidades, todo, todo, todo, como un virus que se expande y expande y siempre termina incluyendo algo nuevo y girando más hacia lo siniestro. Es por esto, creo yo, que el fútbol es hoy tan malo. Todos se han olvidado de jugar, que es lo que menos se hace, porque simplemente ya no hace falta.

Es lo que pasa afuera de la cancha lo que nutre al fútbol y a los increíbles suplementos periodísticos que se han convertido en diarios en sí mismos, repletos de banalidades, como todos los diarios. Es más ilusionante y fascinante el fútbol así desplegado en sus productos derivados que en el campo de juego. Otro podría esgrimir que justamente por eso el fútbol es real, porque de no serlo sería más divertido, no haría falta andar aburriendo tanto, lo cual siempre es un riesgo. Una posible respuesta a esa objeción sería decir que justamente el fútbol es un dispositivo hecho para anclar a la gente que se quiere ir de él, como suele hacer un público que se aburre demasiado. Pero todo eso que gravita en torno al núcleo duro y yermo lo arrastra a uno inevitablemente, y termina comentando alguna que otra estadística en la peluquería, en el taxi, en la oficina. Pero hay una tercera posibilidad. Es posible que un comando revolucionario haya tomado el control de la transmisión y esté subvirtiendo nuestro orden mental y social mediante un ingenioso y curioso mecanismo: el mostrar las cosas tal cual son, de manera que lo real y lo ilusorio no tengan sentido en su diferencia. El juego consiste en determinar el momento en que el espejo brillante que miramos en realidad nos está devolviendo una imagen, revelándose como tal, antes de absorberlo todo. Nosotros somos el reverso que habita la tristeza de lo real. Pero estas son todas especulaciones de un ilusionista de vodevil. Y diría nada por aquí, nada por allá, pero sería una insolencia tanto nihilismo. Yo sigo viendo fútbol, con la vaga certeza que algún día daré con la pista que me haga seguir el secreto de una gambeta, de una finta, de un gol que saliéndose del guión, obligue a reescribirlo todo.

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