Archivos Mensuales: mayo 2014

La Historieta en los (des)bordes

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El iconoclasta. Entrevista a Esteban Podetti.

Entrevista realizada junto a Amadeo Gandolfo.

A.G.: ¿Cómo se financiaba la ¡Suélteme!?

E.P.: Y, en realidad no se financiaba… [risas] Creo que queda grande la palabra financiamiento. Pedimos un préstamo al Fondo Nacional de las Artes, con el aporte fundamental de Emiliano Migliardo que puso su moto como garantía. Y con esa guita creo que nos alcanzó para los dos o tres primeros números. Al préstamo los fuimos pagando un poco con lo que sacábamos de la revista, un poco con lo que poníamos de nuestro bolsillo. Para el número cinco ya llegamos medio ahí cagando… La verdad que nos faltó una cabeza editorial o financiera que nos ayudara a seguirla. Y después ya llegó el momento donde cada uno tenía sus responsabilidades, era muy difícil llevarla adelante. Creo que si hubiera vendido, nos hubiera alcanzado para mantenerla, pero era mucho trabajo. Me parece que tiene que haber una pata que venga de otro lado, que se dedique exclusivamente a eso.

P.T.: ¿Y eso es lo que no había en los ’90?

E.P.: No la conocíamos nosotros, seguramente había. Yo sé que la revista Mongolia,[2] cuyo uno de sus directores es Darío Adanti, tiene un socio muy importante que se dedica exclusivamente a eso [Gonzalo Boye]. No es dibujante, ni humorista ni nada, un tipo al que le gusta la revista pero que sabe mucho del tema editorial, del financiamiento, creo que es abogado con lo que también sabe de temas legales, cómo presionar para que los distribuidores te paguen, etc. Es otra cosa, te enfrentás a un mundo de gente a la que uno va con la mejor intención y los tipos en lo único que están pensando es en cagarte.

La entrevista complenta, acá en Entrecomics.

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Lo irreal es lo real – Blue Velvet (David Lynch, 1986)

El lema de La Sombra (The Shadow) era: “¿Quién sabe qué mal se oculta en el corazón de los hombres?… ¡La Sombra sabe!” Cuando vi la escena introductoria de The Straight Story (Una historia sencilla, que en realidad sería mejora traducida como la posta, y teniendo en cuenta el juego de palabras del apellido de los protagonistas, los hermanos Straight), me di cuenta que en esa América profunda – lo que sea que eso quiera decir, en este caso, quiere decir esto – lo único que David Lynch tenía que hacer era prender la cámara. Que no es poco. ¡Lynch sabe!

Todo en Lynch se parece un poco a un apocalipsis y a una epifanía, que desde su sencillez o su mero absurdo nos conmueven porque adquieren una dimensión absoluta. No se trata de entender lo que pasa, sino de conmoverse. Cuando un sujeto que mira una película de Lynch está más preocupado por entender una trama según el dictado de Aristóteles, ese sujeto está jodido. Y aún peor, ese sujeto no entendió nada, porque pasa por arriba del dadaísmo, del surrealismo, de las revoluciones, de las guerras mundiales. Si ese sujeto dice “esto no me gusta”, bien, es su derecho. Si dice “no entendí nada”, es el principio de una experiencia o sólamente el epitafio de alguien que hizo cosas como hacemos todos, pagó sus impuestos, y un día se murió. David Lynch filma el mundo después del fin del mundo, que es todos los días. Filma el no-sentido de la vida, de todo lo existente. Y no digo el sin-sentido, porque eso es suponer que debería o no haber un sentido. El sentido al universo se lo dan las cosas que existen en él, y que, por lo tanto, son el Universo. Si uno dice “la vida o el cine”, está eligiendo dos términos que dan sentidos a ese no-sentido. Qué duda cabe, yo me quedo con el cine.

No es mero capricho, ni provocación, es filosofía. Y la filosofía es potencia en acto, y no potencia pura, idealizada, descarnada. Que es también una posibilidad, pero una triste. Yo quiero hablar de Lynch: me remite a ese acto donde esa potencia se concreta de manera singular, y tal vez fugaz, y después se pasa a otra cosa – la vida, pongamos -. Soy como el/los personaje/s de Naomi Watts en Mullholland Drive, cuando comienza a temblar en El Teatro del Silencio, sin saber ella misma por qué, ni uno tampoco. La cuestión es temblar.

Hay una escena que no pienso mostrar, veanla. Es así: en esa misma película, de la nada, aparece una escena que no tiene conexión directa con el resto de la historia, y que empieza y termina en sí misma. Hay dos tipos en una cafetería, en esos cafés como los que filma Tarantino para sus conversaciones de mafiosos, muy barato, muy L.A. Un tipo le confiesa al otro que tuvo una pesadilla donde estaban en ese mismo café, salían de ahí, y a la vuelta – donde hay un estacionamiento de esos que sólo pueden existir en las ciudades donde todo es cemento, concreto, gris – se le aparece el tipo más horrible que vio en su vida, y se muere del susto. Los dos tipos salen, pasan por el estacionamiento, y al dar la vuelta, se aparece una especie de homeless verdaderamente horrible, extremadamente siniestro. Y el tipo que había tenido la pesadilla la concreta muriéndose. Pero nosotros, los que miramos, seguimos vivos.

The Shadow knows!

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La casa invita

Image: José Muñoz y Carlos Sampayo, Sudor Sudaca (revista Fierro, 1984).

Image: José Muñoz y Carlos Sampayo, Sudor Sudaca (revista Fierro, 1984).

El programa de Formación Experiencial presenta un nuevo Círculo de Estudio “La historieta en los (des)bordes. Experimentación y vanguardia en la narrativa gráfica argentina”.

La propuesta pretende indagar en las anomalías que al mismo tiempo han sentado un precedente dentro de la industria cultural de masas de los lenguajes gráfico-narrativos, y para las cuales la lectura, desde las disciplinas como los Estudios Visuales, Culturales, Lingüísticos, vuelve necesario revisar ciertos postulados pero sobre todo ofrecer aportes para la ampliación de todos esos campos desde este en particular: el estudio de los lenguajes gráfico-narrativos (historietas, humor gráfico, ilustración, animación).

Lugar: Edificio Ciencias Sociales. Aula 2, subsuelo. (Av. 25 de mayo y Catalina de Boyle, San Martín, Bs. As)

Organiza: Pablo Turnes, magíster en Historia del Arte. Gratuito y abierto a la comunidad. Serán 4 encuentros quincenales a partir del 21 de mayo los miércoles de 17.30 a 19.30.

Miércoles 21 de mayo: Oski y Copi. Humor, absurdo, sexo y política. La dimensión subversiva del dibujo. Invitado: Oscar Steimberg

Miércoles 4 de junio: Los Breccia. Viñetas que sangran tinta. Inivitada: Patricia Breccia

Miércoles 18 de junio: José Muñoz/Carlos Sampayo y Carlos Nine. La historieta en la post-dictadura, o sobre cómo recuperar una patria.

Miércoles 2 de julio: Diego Parés y Esteban Podetti. Filosofía underground de los nuevos salvajes.

Este círculo se efectúa en el marco de la convocatoria realizada por el Programa de Formación Experiencial a integrantes de la comunidad para hacerlos parte de la construcción del conocimiento. En esa línea continúan en actividad los siguientes círculos: “Rompiendo el tabú”, “América Latina ahora o nunca”, “Antropología de lo Imaginario.”, “Cine de propaganda en la URSS (1929-1933).”, “Interculturalidad y Música Urbana”, “Feminismo, Colonialidad y Políticas de Identidad” y “Los Pueblos indígenas desde el cine documental argentino hoy”.

Contactos: circulosdeestudio@yahoo.com
Facebook : Círculos de Estudio UNSAM

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