El silencio de los caranchos

Florencio Molina Campos, Caranchos (1935). Aguada, Calendario Alpargatas.

Florencio Molina Campos, Caranchos  (detalle).
  • El regreso del campo como espacio constituyente de la identidad nacional a principios del siglo XX, venía a revertir la mirada sobre esos otros que habían sido la amenaza a la civilización – indios, gauchos – frente al miedo de los nuevos otros – los inmigrantes proletarizados, socialistas, anarquistas. Me interesa señalar aquello que Warburg había encontrado en el regreso al mundo de la antigüedad  operada en el Renacimiento: el rescate de una cultura no es inocente, tiene sentidos ideológicos concretos. Pero en el rescate habita también lo desconocido, aquella otredad irreductible que amenaza con derrumbar la estabilidad de la síntesis buscada.
  • Extrapolando la lógica, el campo – buscado como el espacio natural donde no hay conflicto social – no puede dejar de revelarse como un lugar violento. La sangre, la carne,  insisten en (re)aparecer incluso en los ejemplos menos pensados. La obra de Molina Campos: sátira costumbrista, caricatura de esos cuerpos del campo donde la fealdad y la brutalidad siempre se ven incluidas en un panorama lúdico. La pulpería, la jineteada, la taba, el baile. Vida simple, no fácil pero sí de una austera alegría.
  • Caranchos se presente como algo excepcional: una situación donde la sangre construye una escena que no terminamos de entender. Hay una vaca muerta, en descomposición. Hay un rastro de sangre que une el cadáver con el gaucho – herido en un ojo – y su caballo. El perro flaco y carroñero cuyo su hocico no vemos – la perspectiva es engañosa -. Los caranchos aparecen a lo lejos, manchas negras sobrevolando la escena misteriosa. ¿Qué ha sucedido? No lo sabemos. Al abrir de nuevo la puerta al mundo de la campaña, como en Quirós, nos encontramos con un crimen perpetrado. Los cuerpos heridos, la sangre coagulada pero aún presente, y el silencio resultante de quien sepulta un secreto.  
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2 pensamientos en “El silencio de los caranchos

  1. elmarpla dice:

    No conocia esta imagen de Molina Campos. Es impresionante, superadora de los clichés gauchescos que se suelen ver

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    • Pablo Turnes dice:

      Hola Marpla, no sé si es superadora, pero es sumamente extraña, una excepción al trabajo más conocido. Sin duda, el costumbrismo apela – o se convierte eventualmente – en cliché, es un poco el objetivo. Eso no quita desde ya la calidad de las obras de Molina Campos, pero ante esas estampas que tienden a homogeneizarse, ésta resulta singularmente perturbadora. Saludos, gracias por comentar.

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